lunes, 6 de julio de 2015

De tiendas y miscelaneas

Hoy en día, al menos en las ciudades, la gente si quiere ir a la tienda, va al OXXO o cualquier tienda de conveniencia de ese tipo. Estas tiendas son igualitas en todo el país y encuentras lo mismo en todas, salvo productos regionales.
En otros tiempos, no existían estas cadenas, por lo que tenías que ir a la tiendita de la esquina, las llamadas miscelaneas.
 En todas las colonias había al menos una y era de ley que conocieras al o a los que atendían, y ellos te conocían a ti, a muchos hasta por el nombre y si no ya de perdis te decían güerito. Había comunión entre tendero y cliente. Era tanta la confianza que hasta te fiaban cuando no tenías dinero. Obviamente en un OXXO nunca harían esto, ahí si no tienes dinero, no hay producto.
 Dicho esto, haré una remembranza de las tiendas a las que iba, y digo iba por que ahora voy al OXXO.

En Real del Monte estaba la tienda de Don Pollo. Recuerdo vagamente que me mandaban a comprar cualquier cosa, seguramente cigarros ya que mis tías fumaban como chacuacos. Cuando le digo a mi mamá que me acuerdo que me mandaban ahí, ella me dice que a lo mejor, pero que ella se iba detrás de mi un poco alejada para cuidarme. Pero en aquellos tiempos, hablo del 84 u 85, la cosa estaba tranquila, no había necesidad de tanta cautela.
Cuando llegamos a Celaya, en el 85, la colonia solo tenía una tienda, la cual se situaba en la cochera de una casa. Se llamaba el Cui Cui, sepa la chingada por qué el nombre pero así se llamaba. No recuerdo de lo que vendían o si iba a comprar ahí, pero lo que si me acuerdo es que había 1 o 2 arcades, o como nosotros le decíamos y le seguimos diciendo: maquinitas. Les echabas una moneda de las de 100 pesos de Carranza y podías jugar un rato hasta que se te pausaba el juego, para que le pusieras otro "ciego". Seguramente pasaba en las maquinitas ratos agradables y otros no tantos, por que por esos rumbos vivían 2 chavos de los que hoy se les llama bullys, Esos weyes llegaban a jodernos a mi primo y a mi, leve pero si jodían. Podía estar jugando en la maquinita y llegaban la Zorra y el Bocasas (apodo que le pusimos debido a que tenía labio leporino) y te bajaban el short para que se te viera el calzón. Ahora lo recuerdo y me da risa, pero en aquellos tiempos si te sacaba de pedo.
 Ya luego abrieron el Modelorama que quedaba mas cerca, 50 metros a lo mejor pero mas cerca, el cual era atendido por unos españoles. De esta tienda recuerdo haber ido por la leche, cuando esta era envasada en bolsas de plástico. Recuerdo también comprar ahí mis estampas del álbum de Ecología de la SEDUE y del del Museo de Antropología e Historia. La tienda aún permanece en funcionamiento, aunque ha tenido varios nombres y varios dueños, como la señora intragable que la atendía y que preferías ir un poco mas lejos que irle a ver la cara. Supongo que he ido muchas veces a esta tienda pero no tengo muchos recuerdos o a lo mejor no fueron tan significativos.
  Ya en los 90s llegó el Super Fantasy, muy cerca de mi casa. Este lugar empezó siendo un super super, o sea, una tienda grande y terminó siendo una mini tienda muy mal surtida y que al final la quitaron. Buen recuerdo era cuando te atendía la hija del dueño. La niña, adolescente y joven era muy bonita y de buen carácter. En general toda la familia era muy amable y educada. Recuerdo que también tenían maquinitas, pero ya en ese tiempo no eran mi hit. Llegaron a tener una tortillería, la cual me dijeron que la cambiaron de zona.
 Recuerdo también que había una tienda un poco lejos, la cual no tenía nombre oficial pero nosotros le llamabamos "On ta Chelita". La neta a mi me daba hueva ir hasta allá por que si estaba lejos o eso pensaba en aquellos ayeres. Una vez mi mamá acababa de tener a mi hermana, por lo que me pidió que fuera a comprarle hasta allá (no se por qué) unas toallas femeninas, No manchen, las pedí con toda la pena del mundo, era yo un adolescente. Y ya que te las daban, te las envolvían en periódico o papel estrasa. Que cosa tan tonta en estos días.
 Había una tienda en la esquina de mi calle, con la calle de la secundaria. No recuerdo como se llamaba pero nosotros le decíamos la tienda de la Güera. Era comodo ir a esa miscelanea por que me quedaba cerca y ademas me gustaba una señora que en aquellos tiempos ha de haber tenido treinta y tantos, era de pelo chino negro, era guapa. Hace algún tiempo la vi y pues el tiempo le quitó la belleza, como a todos. A la sra Güera. se decía que el perro de Doña Cuca le había comido la oreja. Yo la verdad nunca puse atención a este detalle.
  Después de estas tiendas empezaron a llegar las cadenas grandes. Cerca de la casa de mis papas hay un Matador. Hace poco estaba una tienda a la que le decíamos "El Libro", el cual pasó sin pena ni gloria. Ha de haber durado 2 años a lo mucho.
 Seguramente en las urbes, las miscelaneas ya no sean negocio frente a todas estas cadenas gigantes. Es por eso  que quise hacer esta entrada para recordar estas tienditas a las que iba en aquellos tiempos.

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